• DINS

Concierto sobre soledad y estar acompañados

Me aterra vivir, no es algo fácil de hacer y se vuelve aún más complicado cuando siento que siempre estaré solo. Sin embargo entendí algo recientemente. Era un sábado en la noche. Fuí a la tocada de Sad Saturno, la cual era por aniversario de 3 años de su disco Destinados a Fallar. Lo acompañarían Catedrales, Fútbol Mexicano y Caravan Havana, sabía que sería un gran concierto, pero realmente no esperaba algo tan grandiosos para el alma como aquella experiencia sonora. No debería sorprenderme, soy un sujeto bastante emocional y me gusta llorar con la música, y aún así me costó horas lograr procesar lo que había sentido en la música de las 4 bandas que acababan de tocar. Y no es como si nunca las hubiera escuchado, realmente la única banda que no conocía era Caravan Havana (pero empecé a escuchar sus rolas cuando me enteré que tocarían ese día), y aún así ver a aquellas guitarras, baterías, bajos y voces en vivo me hizo querer verlos en vivo siempre.


Llegué al Metrobus Álvaro Obregón relativamente temprano, esperé al fotógrafo y en cuanto llegó nos lanzamos al Pan y Circo, el lugar donde sería el evento. Subimos unas escaleras y nos encontramos al Cheke, sacando playeras del Sad Saturno, obviamente tenía que tener una de ellas en mi posesión, y obviamente tenía que ser la rosa. Me arme una mientras los chicos de Catedrales hacían soundcheck; llegamos bastante temprano. Milán (el fotógrafo) y yo nos bebimos un par de chelas cada quien mientras veíamos como todos se preparaban para empezar la noche. Platiqué un rato con Xarlie y con Josele de Catedrales y aunque me dolía la cartera, tuve que armarme la playerita negra, luego me regalaron un sticker de un fantasmita con su globo. Faltaba poco para empezar, pero los de Fútbol Mexicano tenían más playeritas y stickers, tuve que ir a verlas. Charle con David y me contó como habían perdido un chingo de playeras en el autobús de camino a la CDMX (ellos son de Veracruz), así que sólo traían unas cuantas, pero también tenían un cassette de su EP y mi alma hipster no podía dejar ir la oportunidad (aún cuando ni tengo reproductor de cassette). Pero ya iban a empezar, así que tuvimos que dejar los negocios para después. Fútbol Mexicano se subió al escenario, y entonces comenzó la noche; esta noche no sería la misma de siempre.

La energía me golpeó en la cara, me aturdió levemente, y nunca paró. Las guitarras distorsionadas, los riffs al ritmo de la batería y las explosiones musicales acompañadas de una voz con todo el estilo jarcor inundaron el espacio bastante angosto, y sobre el suelo, como una serpiente, el bajo se arrastró hasta llegar a mis pies y subió mi cuerpo haciéndome vibrar.

No había manera alguna de no sentir lo que esos chicos me querían hacer sentir. Así comenzó Fútbol Mexicano. La energía era increíble, Enrique, el vocal, gritaba su alma al micrófono, al estar abajo del escenario la vista se volvió aún más personal e íntima a lo que un escenario pequeño logra dar. Debo admitir que me emocione demasiado cuando tocaron mi rola favorita de su EP: Nagato Yuki, la cual me admitieron que era su rola más popular, y no puedo negarlo, el inicio melódico y limpio suena aún mejor en vivo. Espero con ansia su nuevo material, el cual me contaron está muy próximo, y quiero recordarles que me deben un cassette, pues cuando regresé a comprar el cassette después de su set, ya se lo había llevado alguien más; al menos sé que quien sea que me lo ganó, lo va a disfrutar bastante.



Después se subió al escenario Caravan Havana, una banda que hasta que se anunció su participación en el evento conocí, y me dolió no haberlos conocido antes. Siguiendo un poco la línea del emo, aunque ya no tan jarcor, Caravan Havana comenzó a tocar riffs potentes con puentes ambientales, imitando un poco lo que hacen en la voz, pues mientras la voz principal canta limpiamente, una voz secundaria lo acompaña con coros salidos de la escena más punk.


La banda dió la bienvenida de regreso a Jesús Mata, el cual tuvo un percance médico y tuvo que estar hospitalizado por un tiempo, el público gritó –¡Que bueno que ya estás bien!– a lo que Jesús respondió entre bromeando y serio –Yo también me alegro– Y claro que nos alegramos, pues si su habilidad en el bajo ya es algo muy único en la banda, sus coros guturales le dan ese toque especial a Caravan Havana. Sus canciones tienen muchas partes en ellas, subiendo y bajando la intensidad de una manera suave y explosiva, y cada parte tiene su combinación de riffs potentes, liras arpegiadas, los ambientes tranquilos, los guturales encima de la voz limpia y algunos samples interesantes como en su canción “Adiós Hollywoo” la cual es una referencia a Bojack Horseman.

En las últimas canciones invitaron a subir al escenario a Enrique, vocal de Fútbol Mexicano, para acompañar y darle aún más fuerza a los “gritos” corales de sus rolas, algo que agradecí y fue que empecé a ver una temática en el evento, algo así como un concepto accidental. Ya que Caravan Havana son de la CDMX sé que los voy a poder ver más seguido, y espero pronto llevarme un disco de ellos para la colección.



Entonces los Catedrales se subieron al escenario. Ya tenía tiempo de conocer su música y ser fan de ella, precisamente por ello tenía tantas ganas de verlos en vivo. Se apagaron las luces, y una nota al aire sonaba de fondo a través del espacio. Leí en la pedalboard de Josele “Todas mis noches son las mismas”

y entonces comenzó a sonar No existo. Canté toda la canción, me la sabía mejor de lo que pensaba, pero era de esperarse, Todas Mis Noches Son las Mismas es de mis discos favoritos. Ya he escrito un poco sobre catedrales en uno de mis posts (insertar link), y explico sobre como son Pop, pero un pop diferente. La voz oscura es acompañada por unos coros más agudos, las guitarras crean texturas espaciales ayudadas por pedales de efectos y el ritmo une todo en una masa de sonido pop melancólico. Una de las razones por las cuales me volví fan de Catedrales fue por la voz, pues tiene esa aura de ser una voz perfecta para el pop, tranquila, inmutable y relativamente plana, pero hay momentos donde la voz se mueve y crea texturas interesantes, como cuando hace una especie de grito emo que no llega a serlo, es una voz llena de emociones, al igual que su música.


Lamentablemente el lugar (Pan y Circo) no dió lo mejor que pudo haber dado, y la voz se perdía un poco en ciertas ocasiones, y Josele batalló un poco con la cabeza del stand de micrófono, la que movía el micrófono lejos de la voz oscura. Lo que me encanta de ese hecho es que aún así sonó exquisito y cante todas las que me sabía; lo disfrute y ame su sonido. Espero poder volver a verlos en vivo, aunque no sea tan pronto pues son de Monterrey.



Y así se fue Catedrales del escenario y subió Sad Saturno aunque sólo era el Cheke, con su atuendo clásico, y anunciando que su baterista no había podido llegar al evento pues en esos momento iba a ser papá. Así que sacó su guitarra hollow, una de las guitarras acústicas de las eléctricas, con un mensaje pegado en el cuerpo de la guitarra: “No estás solo”.

Comenzó a tocar acordes y a aventar sus pulmones fuera del cuerpo, mientras lo acompañaban los samples de películas y series de fondo. Fue entonces que me di cuenta de la belleza oculta que estaba viviendo. Los gritos desgarradores del Cheke sonando por encima de una solitaria guitarra me hizo recordar lo mucho que me aterra estar solo. Pero el público gritaba junto a él, y a pesar de que se podía escuchar el EDM de fondo que venía de otra habitación del lugar, sólo se bromeo, y el Cheke aprovechó para cantar aún más fuerte. Preguntando que canción tocar al público, Sad Saturno tocó canciones de otros discos, no sólo de Destinados a Fallar, incluyendo unas de mis favoritas “Alegría” y “Mi Perro Te Extraña Más Que Yo (O Igual)” (que buen EP). Y entonces lloré, mientras sentía una soledad inmensa en mi ser al escuchar canciones sobre parejas que nunca tuve, y acompañando los coros de Sad Saturno. Pero Sad Saturno me hizo entender que ni él, ni nadie estaba solo, habían más personas escuchando y cantando su música, y otras bandas siguiendo sus sueños. Y el hecho de que entre ellos se conocían y son amigos, y sobre como Enrique cantó junto a Gil y Jesús, vocalistas de Caravan Havana. Y sobre como la pedalboard que estaba usando Sad Saturno aún decía “Todas mis noches son la misma”, era la pedalboard de Catedrales. Y entonces bajo la voz del Cheke volví a llorar, pero esta vez no por tristeza. Entendí lo que la guitarra de Sad Saturno me decía, No estaba solo, o quizá sí, pero en una especie de soledad compartida, que permite que nosotros los solos podamos entendernos y eventualmente encontrarnos. Todos estábamos ahí porque amamos la tristeza, amamos como nos hace sentir y amamos el arte que nos permite expresar esa sensación que va más allá de lo fácil y simple que el arte manufacturado nos ofrece. Y todo se volvió más claro, no importa cual fuera nuestra carrera, si doctor o biólogo, y no importaba de donde veníamos, lo importante es que no estamos solos.


El evento Destinados a Fallar no se trataba de un evento emo, ni pretendía ser un espectáculo conceptual, pero cada detalle, y cada situación que sucedió, y el sonido y las letras de las bandas alcanzó un nivel de volver a Destinados a Fallar 3er Aniversario en un evento digno de repetirse, para que nosotros los que viven solos pero en compañía puedan atender, y llorar a gusto, sabiendo que hay algo ahí afuera para nosotros. Y en palabras de Sad Saturno:

“La soledad te trajo aquí, la soledad me llevo a ti, y ahora es momento de perdernos otra vez.”


Checa más imágenes del evento en el Instagram de Sin Futuro. Las fotos fueron tomadas por Loyal Foto/Video. Síguelo en sus redes.



Gracias a las bandas por la invitación. Sin Futuro estuvo ahí.

212 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo